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Apple iPad… ¿A quién va dirigido?
Hace unas semanas se presentó el último dispositivo de Apple, el iPad. No es ninguna nueva versión de nada existente, es un producto completamente nuevo. He esperado que pase un tiempo para ver la reacción de la gente en Internet, y tener tiempo de enfriar mis ideas al respecto.
Me voy a saltar la parte de explicar en qué consiste el terminal, ya que doy por hecho que ya habéis leído sobre él en los miles sitios que se han hecho eco de la noticia.
La idea general que está atravesando Internet es que únicamente se trata de un iPod Touch en grande. No podría estar más en desacuerdo con ese punto de vista, y la misma Apple nos lo dejó claro al enseñarnos la versión de iWork (el office de Mac). No estamos ante un reproductor de música, ni de vídeo, ni de un ebook más, no. Estamos ante una nueva forma de ver el ordenador en el hogar, el ordenador para todos los públicos.
Es un ordenador que está limitado por utilizar el mismo S.O. que el iPhone o el iPod touch. Es cierto que no se puede hacer todo lo que se puede hacer con un ordenador portatil. Pero es que Apple tampoco quiere eso. Cientos de geeks, frikis y cacharreros están comentando que el iPad es algo que está a medio camino entre el iPod y el Macbook, y que no va a conseguir ser útil ni para sustituir a uno ni para sustituir a otro. Es cierto que ni para vosotros, ni para mí, el iPad va a poder sustituir al ordenador portatil, pero para el resto del mundo sí.
No estoy hablando de un ordenador para un diseñador, ni para un empresario, ni para un geek linuxero que quiera toquetear hasta la última línea de código. Estoy hablando de un ordenador para la gente. Para el gran público que en nuestros tiempos aún no tiene los conocimientos de informática que se desearía. A medida que ese conocimiento general vaya creciendo, se podrá ir ampliando la versatibilidad de un dispositivo hecho para todos. Pero de momento este es el dispositivo que todo el mundo puede manejar para tener acceso a la informática sin tener que apuntarse a un curso o leerse algún que otro manual.

La nueva joya de Apple, el iPad
Pondré como ejemplo un grupo de unas 40 personas de mi familia o cercanos, dividida en 3 grupos, para que se entienda la situación actual de la informática.
- De esas 40 personas, a 2 de ellas sé que el iPad se les quedaría corto debido a sus limitaciones para sustituir a un portátil completo.
- Otras 21 personas de ese grupo hacen un uso doméstico de sus actuales ordenadores, y aún así, muchos de ellos están cansados de las dificultades y constantes problemas de sus ordenadores. ¿Qué entiendo como uso doméstico? Pues el kit de correo (hotmail sobre todo en sus casos), redes sociales (tuenti, facebook y messenger), gestión de fotografías (almacenar y ver fotografías familiares), reproducción y descarga de música y películas (winamp o itunes para reproducir) y un uso mínimo de ofimática (creación de algún documento word de vez en cuando).
- Las 17 personas restantes no usan un ordenador en su día a día. Por trabajo no lo necesitan, y por ocio… les parece algo demasiado complicado de aprender, y debido a ello aún no disponen de acceso a todos los contenidos que Internet les puede ofrecer. Aún no han conocido la gran red de redes.
De lo que deduzco lo siguiente:
- El primer grupo no va a llegar a hacer un uso como ordenador único del iPad en la vida. Necesitan gestores de FTP, programas de diseño, editar archivos pdf, instalar aplicaciones técnicas de distintos sectores, trabajar desde el ordenador, grabar y editar podcast, virtualizar Windows, editar películas…
- El segundo grupo, el del uso cotidiano, podría empezar a utilizar el iPad perfectamente como único ordenador. Todas las actividades que realizan día a día con su ordenador pueden ser realizadas con el nuevo iPad, a falta de la descarga gratuita de música y películas por redes P2P, que recordemos que en España es completamente legal según nuestra constitución, y debido también a que estamos pagando un impuesto por ese derecho. Esta carencia se podría solucionar con una simple aplicación, pero no confío en ello debido a que Apple ofrece contenido audiovisual desde su tienda online.
- El tercer grupo vería en el iPad su oportunidad para entrar en el mundo de los emails, de las fotos digitales, de Internet… sin tener que ponerse a aprender absolutamente nada de informática. Sus 6 iconos que van a autilizar en pantalla, su conexión a la red wifi… ¡y a volar!.

De 40 personas, 38 son un público objetivo para el iPad. El 95% de mi familia son un público objetivo para el iPad. Estoy seguro que no todas las familias son iguales, pero también estoy seguro que en todas las familias el público objetivo alcanza al menos el 40%., porcentaje suficiente como para darle a este producto muchísima credibilidad en el mercado.
¿Estáis de acuerdo?
Si no estás convencido del éxito que va a tener este producto por culpa de las limitaciones que ofrece, sólo tenéis que recordar la breve historia de Apple. Sacaron el iPod, el reproductor de música más cerrado que existe, y se comieron el mercado. Sacaron el iMac, el ordenador mas cerrado en cuanto a toquetear hardware que existe, y se comieron el mercado. Sacaraon Mac osX, un sistema operativo mucho más cerrado que Windows, y está teniendo un éxito brutal. Sacaron el iPhone, el teléfono más cerrado que existe, que al principio no soportaba ni aplicaciones… y en un par de años son los vendedores nº 1 de telefonía móvil.
Como punto aparte no quiero terminar de hablar del iPad sin comentar el enfoque de lector de libros que parece que Apple le quiere dar, con su tienda online y todo. Si de verdad voy a usar el dispositivo para leer libros, me acabaré comprando un lector de libros electrónicos. ¿Alguien ha conseguido leer ni medio libro en su ordenador? En el iPad tendrás el mismo problema, la iluminación de la pantalla harán que tus ojos se cansen y se resequen antes de que le empieces a coger el gustillo al libro de turno. No, no y no. Me niego a leer ni el más corto de los libros desde el nuevo juguete de Apple. El iPad tiene sus usos, pero no es el de leer durante horas. Pero… ¡si hasta los pdf que son largos tengo que acabar imprimiéndolos para leerlos comodamente!. Al final tendré que seguir los pasos de Serantes y hacerme con un eReader para probar la experiencia.
¿Y qué opino del metro de Sevilla?

El pasado 2 de Abril se estrenó la primera línea de metro de la ciudad de Sevilla. Según tengo entendido, después de 40 años de comenzar la primera obra, después de 60 años de la decisión de llevar el proyecto a cabo, después de 10 años del retorno del proyecto y después de 3 años de la fecha en que se debería de haber inaugurado. Coincidiendo con la tradicional Semana Santa Sevillana, he tenido la oportunidad de estar una semana probando este nuevo transporte público que une las localidades de Mairena del Aljarafe, San Juan de Aznalfarache, Sevilla y Dos Hermanas. Hoy os cuento mis experiencias tras haber podido probar en un mismo día el metro de Madrid, por la mañana, y el de Sevilla, mi ciudad, por la tarde.
Sacando el bonometro. El día que me hice con una de esas tarjetas prepago conocidas como bonometro, ya se cumplían cuatro días de su inauguración. Aún así las colas para las maquinas expendedoras de tickets eran abrumadoras. Cuando llegó mi turno averigüé por qué. Dos maquinas distintas, una de ellas no aceptaba billetes, sólo monedas o tarjetas de crédito. Ninguna de ellas ofrecía cambio. Y ambas estaban diseñadas con dos pantallas, como si de una Nintendo DS se tratase, sólo que en este caso la pantalla inferior queda muy disimulada haciendo que en tu primer uso ni siquiera aprecies su presencia, haciendo la interfaz tosca y lenta, casi obligando a que te echen una mano de parte de la organización por muy acostumbrado que estés a tratar con sistemas informáticos. En el tema de usabilidad de la interfaz le podría dar un 3 sobre 10.
Velocidad.
50 minutos tardé en mi primer día de uso en realizar un trayecto de 4 paradas. Debido principalmente a los grandes tiempos que pasaban en cada parada. En una de las paradas se nos justificaba por megafonía que era debido a “trafico intenso”. Y me pregunto yo, ¿qué es tráfico intenso en un metro?. Al día siguiente llegué a estar en el andén 20 minutos sin que pasara ni un sólo metro en la dirección deseaba. Eso sí, en la otra dirección dos, tres y hasta cuatro llegaron a pasar. ¿Pero acaso se indica en alguna pantalla el tiempo que falta para el siguiente metro? El primer día me pareció ver que sí, pero desde entonces esas pantallas sólo se usan para mostrar la hora actual. Eso sí, en dos pantallas alineadas horizontalmente una junto a la otra se podían ver distinta sincronización en los minutos. ¿Cómo es esto posible en un sistema digital?
Vagones. Los vagones son cómodos en un primer vistazo, pero tras cada salida de andén te das cuenta que faltan barras donde poder agarrarte. Esto también puede ser debido a los exagerados tirones que pega en cada salida, obligando a hacer un enorme esfuerzo por no perder el equilibrio. Según la organización puedes usar el metro junto a tu bicicleta para mezclar los medios de transporte que tanto promueve el ayuntamiento sevillano, pero no existe ningún vagón ni lugar preparado para el transporte de las mismas.
Moviéndonos por la estación. Escaleras mecánicas, sí, pero solo para subir. Todos los que necesiten bajar sólo lo podrán hacer por escaleras tradicionales. Es chocante que un metro, como el de Madrid, que lleva 80 años funcionando posea escaleras mecánicas en ambos sentidos en sus estaciones, y que un metro que se acaba de estrenar en el año 2009 no las instale. Otro detalle muy importante es que para salir tienes que volver a picar, lo que ocasiona unas inmensas colas que nunca acaban a la hora de regresar a las calles. Esto es debido a que el precio varía según la distancia que recorras. Qué cómodo, ¿verdad?.
¿Algo bueno?. Sí, hombre sí. Algo bueno tenía que tener que no vi en el metro de Madrid. Puertas de seguridad. El Metro recién instalado en Sevilla posee unas cristaleras que hacen imposible caerse a las vías antes de la llegada de un metro. Estas puertas se abren automáticamente sincronizándose perfectamente con las del metro.
¿Merece la pena?. Es un medio de transporte que, de momento, está tardando más que el autobús tradicional. Si a eso le sumamos los extraños ruidos que se escuchan de roces metálicos en algunos trayectos y las sospechosas luces que se pueden divisar en los túneles como de algún chispazo… yo diría que hoy por hoy, el metro de Sevilla no es una opción. Y eso que no he contado aún que estamos hablando del Metro más caro de toda Europa. Ni Madrid, ni Barcelona, ni Londres, ni Roma, ni… París. El metro más caro de Europa es el de Sevilla. ¿Acaso piensan rentabilizarlo en un par de meses?

