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¿Cuál es el siguiente paso para Remember The Milk?

Desde mediados de 2009, y a través de las experiencias de Berto Pena y David Allen y sus respectivos libros, me he vuelto un fan incondicional de un sistema diseñado con el único objetivo de hacernos capaz de gestionar mejor nuestro tiempo y nuestra “lista de tareas” y proyectos.
Para aplicar este sistema, aunque siempre te especifican que no es obligatorio, se hace recomendable el uso de un software que nos ayude en la organización de toda la información. Tras pasar semanas probando las aplicaciones de mejor reputación, Things y Omnifocus, he acabado usando el servicio online Remember The Milk. (En estos momentos acabo de intentar una migración a Omni Focus, pero Remember The Milk me sigue pareciendo la mejor opción al respecto)
Pero no vengo hoy a hablaros de las bondades de este servicio online que es completamente gratuito, a menos que lo queráis utilizar junto a su aplicación de iPhone. De eso ya han hablado otros, y seguro que mucho mejor de lo que lo haría yo (aquí, aquí o aquí). Yo vengo a hablar de sus deficiencias, de los siguientes pasos que debería dar RTM para conseguir definitivamente el máximo de cuota de mercado en este sector de aplicaciones de productividad. Vengo a hablar de los cambios que me gustaría ver en las próximas actualizaciones de este servicio online. Se pueden resumir en tres:
- Ocultar tareas. Una función primordial que casi ningún gestor de tareas ofrece, a pesar de lo simple y sencilla que resultaría de integrar. Dento de mis proyectos tengo tareas programadas para varios meses vista, incluso algunas tareas para el próximo año. Tener todas estas tareas a la vista siempre crean un ruido en nuestra atención que nos desvía de las tareas que realmente son importantes en el momento que estamos trabajando con nuestras listas. Sería perfecto contar con una opción para que por defecto se oculten las tareas programas para dentro de más de X días.
- Sub-tareas. Una opción que Omnifocus ofrece desde sus primeras versiones, siendo una de sus características más destacables y que, de momento, no han incluido ninguno de sus dos rivales más directos, Things y Remember The Milk. Esta opción permite que una tarea pueda estar compuesta por varias tareas en su interior. Esto nos permitiría gestionar distintos mini-proyectos dentro de cada una de las listas utilizadas.
- Orden de las tareas. La otra opción de Omnifocus que me encantaría ver en RTM es la configuración del tipo de orden de las tareas para cada proyecto de manera independiente. Por ejemplo, poder decidir si las tareas que forman un proyecto se deben de realizar en paralelo o según el orden en que se muestran.
Debido a que dos de estas tres características ya vienen incluidas en Omnifocus, me decidí a volver a darle una oportunidad. Me ha encantado su diseño, las tipografías utilizadas y la claridad en el diseño de la interfaz. Pero falla en dar agilidad al programa a través de accesos directos y atajos de teclado, tal como hacen los chicos de RTM. La esencia con la que fue diseñada la herramienta de RTM es la que más se adapta a mi gestión de las tareas.
Por lo que seguiré utilizando RTM y teniendo esperanza en que las características que necesito sean implantadas en un futuro no muy lejano.
Enlaces de interés:
Blog sobre productividad de Berto Pena.
Screencast de RTM de Berto Pena.
Servicio online de gestión de tareas RTM.
Aplicación de gestión de tareas Things.
Aplicación de gestión de tareas Omnifocus.
Si no defines un objetivo nunca llegarás a él

Según Steve Pavlina, “Si no tomas el tiempo para definir que quieres hacer en tu vida, pasaras el resto de tu vida realizando las metas de otros”. Vamos, he dicho Steve Pavlina igual que podría haber dicho el nombre de cientos y cientos de pensadores, o de personas que si consiguieron alcanzar sus objetivos. Parece trivial, parece obvio… pero estoy cansado de ver casos en los que esta “obviedad” no lo es tanto.
Personas que se quejan por todos lados, sobre su vida personal, subre su propia empresa o sobre su puesto de trabajo. Todas tienen común la misma queja. Se quejan por no avanzar, por no mejorar, porque “todo sigue igual”. Estoy seguro de que conoces a un buen puñado de ellas. Si tienes la ocasión de profundizar más a fondo sobre sus quejas con alguna de estas personas, podrás comprobar que el 99% de ellas no tiene definidos objetivos claros y concretos hacía los que ir.
Si no tienes unos objetivos definidos al detalle no podrás tomar tus decisiones basándote en ese camino, no sabrás motivarte para llegar a ellos y nunca encontrarás el momento de comenzarlos.
No es recomendable, es necesario definir claramente tres tipo de objetivos. Objetivos a corto, medio y larzo plazo. Todos tienen su importancia y todos son necesarios. Los objetivos a corto plazo pueden oscilar entre pocas semanas y un trimestre, los objetivos a medio plazo pueden oscilas entre 1 y 3 años y los objetivos a largo plazo entre 3 y 5 años.
¿Para qué plantearme algo para dentro de 5 años? Tener una programación de las cosas que quieres ir consiguiendo te ayudará a tener un guión para encontrar de una manera más facil los pasos a seguir hasta el próximo escalón que toque subir. Pero sobre todo, te ayudará a automotivarte, a saber por qué de ese esfuerzo que estás realizando, te ayudará a evitar ver pasar los días indiferente para tras haber pasado todo ese tiempo ir a tu amigo a volver a quejarte. En resumen, el arte de la visualización. Lea el resto de esta entrada »

