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Los detalles en tu empresa son importantes, pero no tanto

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A la hora de montar una empresa se pueden dar dos casos (y cientos más entre ellos, aunque me limitaré a hablar de los dos extremos). El primero de ellos, el del empresario cuyas circunstancias le obligan a realizar todos los pasos lo más rápido posible para empezar a facturar lo antes posible. El segundo de ellos, el del empresario que se embarca con más tranquilidad en un proyecto y que dedica bastante tiempo a tomar la decisión más acertada en cada momento con vistas al futuro y el crecimiento de la empresa que comienza a nacer en su cabeza.

En el segundo de los casos es muy habitual encontrarse con lo que se podría denominar una cortina de humo. Yo también me llegué a encontrar ante ella. Esta circunstancia puede llegar a hacer que el empresario se pierda queriendo controlar al milímitro cientos de detalles que afectan a su negocio. No es malo atender todos esos detalles, que son importantes para nuestro negocio y posiblemente entre ellos se esconda la ventaja competitiva que ofrezcamos para diferenciarnos a nuestra competencia. Lo malo es hacer que nuestra atención se centre única y exclusivamente en estos detalles haciendo al empresario perder el norte y abandonar los pilares básicos de su empresa.

Una leyenda antigua cuenta que un hombre se perdió en el desierto y, tras caminar durante varios días, estaba a punto de perecer de sed cuando aparecieron algunas mujeres que venían en una caravana.

- El hombre, al borde de la muerte, gritó pidiendo auxilio.
- Cuando las mujeres se aproximaron a él, y lo rodearon, pidió urgentemente agua.
- Las mujeres empezaron a mirarlo con detenimiento y comenzaron a preguntarse cómo querría el hombre que le sirvieran el agua. ¿en un recipiente de oro o de plata?, ¿tal vez en una jarra?

Ellas hablaban y hablaban, interesándose por el objeto, pero, entretanto, el hombre iba agonizando por la ausencia de agua, hasta que murió.

No os convirtáis en una de esas mujeres de la historia que os cuento. No dejéis que la obsesión por conseguir la perfección en cada uno de los detalles os haga perder el norte. Se podría decir que estos detalles pueden actuar como una cortina de insectos que imposibilitan que podáis ver el camino que estáis intentado seguir, haciendo que os perdáis.

Los detalles son importantes, sí. Hay que cuidarlos y tenerlos en cuenta, sí. Pero siempre por detras de los pilares básicos de cada empresa. No dejen que te hagan perder tu tiempo ni tu horizonte.

Fuente: Apuntesgestión

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Escrito por Alberto Nogales

Diciembre 3rd, 2009 a las 11:40 pm

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