Llamémoslo por su nombre: Estafa

Vía alt1040 he conocido un caso más, entre otros muchos, de estafa publicitaria. Durante un largo tiempo estuve trabajando en una empresa de publicidad, donde me di cuenta de las peticiones que realizan algunos clientes con la intención de mejorar (engañar) su producto de cara al cliente. Como por ejemplo en el caso de la venta de pisos: “Es que el dormitorio se ve muy pequeño, pongámelo más grande”. Vamos a ver, señor constructor, no es que el dormitorio se vea pequeño, es que lo habéis construido ridículamente pequeño.
Hoy en día, siendo cofundador de mi propia compañía de diseño y publicidad, intentamos educar al cliente dentro de lo posible. Enseñamos a ser sinceros en la publicidad, porque… ¿Para qué quieres atraer a un cliente en base a mentiras si en cuanto haga de presencia se dará cuenta de la cruda realidad?.
Este es el caso de la publicidad de este parque acuático que juega con la ingenuidad de unos padres que esperan ofrecer a sus hijos el disfrutar con todos su amigos, en un parque que luego no resulta ofrecer espacio ni para dos pequeños niños.







jajajaja buenisimo. O he de decir malisimo?? A machacar a los estafadores!!
QuiQue
18 Jun 09 at 12:05