Cuida siempre las conversiones de tu proyecto web.

Llamo conversiones a los clientes potenciales que se convierten en algo más (en un contacto, en una venta, en un nuevo registro, en una subscripción, etc.) tras verse influenciados por alguna acción publicitaria de nuestra empresa con ese fin.
Por ejemplo, imagina que has realizado una campaña de mail a clientes potenciales para anunciar una oferta especial. De esos correos enviados, has conseguido que 500 personas visiten ese producto en tu web, y que 80 de ellas realicen la compra online del producto ofertado. En este caso el número de conversiones ha sido de 80 sobre 500, o lo que es lo mismo, un 16%.
La mayoría de empresas utilizan este dato de manera incompleta. Se suele usar este dato para calcular cuantas visitas deberíamos conseguir para alcanzar “x” ventas, basándonos en el porcentaje de conversiones calculado. Y a partir de ese enfoque van dirigidos todos los esfuerzos, hacía conseguir más visitas.
¿Por qué no estudiar la razón de que las conversiones sean sólo el 16%? Este dato hay que enfocarlo así. Poder llevar un control de los movimientos de tu tasa de conversiones para cada una de tus campañas de marketing, tiene muchísimo valor para cualquier empresa. Probar cambios, observar las variaciones que provocan, cuidar el modo de dirigirse al usuario, el estilo en la escritura, en la presentación de los productos, comprobar la efectividad del nuevo diseño utilizado en nuestra web empresarial o tienda online… Todo esto se hace posible, con sentido, si aprendemos a tener en cuenta las conversiones.
Aprende a controlar este dato, y aprenderás a hacer tu web más rentable cada día.

